Rosas

Siento que como especie, somos un problema. Siento que no hacemos más que destruir, tomar, arrebatar, consumir y pensar que nos merecemos todo, sin embargo nunca pensamos en el deber que tenemos de también dar el mismo valor que tomamos. Consumismo, derechos, decisiones… qué porquería.

¿Por qué hay personas que generan millones de dolares solo por transmitir en vivo que duermen? ¿Por qué hay personas que tienen que laborar en tres empleos para poder subsistir?

No hay alguna época donde no haya pasado esto. Donde no hubiese existido alguien que lo tuviera todo. ¿Por qué? En una colonia de hormigas, todos trabajan, todos tienen una función que ejercer. Ninguna hormiga la tiene fácil.

Incluso la reina tiene una tarea las 24 horas el día, los 7 días de la semana, los 365 días del año… y no sólo tiene que poner una cámara y esperar que le lleguen personas para desperdiciar sus días y glorificar a un ser humano cuyo máximo logro en la vida fue nacer.

Vivimos en una época donde la estupidez prima sobre el conocimiento. Donde el sentirse con derecho a reclamar por lo que se creé que nos pertenece. Donde hacemos “obras de caridad” que no van más allá de donar un dinero y pensar que hemos hecho un acto increíble.

¿Alguna vez te has ensuciado las manos ayudando a alguien más?

Me gustaría vivir en el espacio. Lejos de todo esto. Lejos de mi propia humanidad. Tal vez sabiendo que soy lo único que me ata a ese recuerdo, pero que podría muy tranquilamente declararme cualquier otra cosa. Después de todo, podría decir que soy trans-espacial-átomo. Me emociona saber que si estuviera sólo, cualquiera que fuese mi necesidad, dependería de mi mismo encontrar la solución. Me gustaría pensar que al final de mis días en dicha soledad, me sentiría más pleno, conforme y sabio. Al menos estaría obligado a leer y escribir.

Me fastidia esta época, pero como mencioné antes, no es diferente a otras, solo tiene un punto de vista moderno. ¿Acaso es más importante saber bailar como un personaje anime qué saber construir una silla? Pareciera que aquel que sabe de carpintería esta jodido y que perdió su tiempo estudiando. Al final del día, el ser humano es tan vacío que su único objetivo en la vida es tener millones para ir a gastarlos y vivir de lujos, ser famoso.

Lo que más me aterra es saber que el problema no sólo es la sobre industrialización, sino en que en su mismo afán de tenerlo todo, el ser humano no tiene un limite de conformidad, y hasta que no llega a una banalidad absoluta, efímera e intangible, es capaz de comprar excesos solo para llenar un closet de zapatos que jamás va a usar más allá de una ocasión.